Super User

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Muchos de nosotros estamos acostumbrados a buscar a Dios fuera, vamos a la iglesia, sea cual sea nuestra creencia, pensamos que Dios se encuentra en algún lugar especial lejos de nosotros, cuando en realidad Dios se encuentra en nuestro interior, dentro de nosotros y alrededor de nosotros, en todas partes, es esa energía que mora en nuestro interior capaz de obrar milagros si la sabemos reconocer y emplear.

En el volumen 3 de los Cursos de Verano, Sai Baba nos dice que todos tenemos a esa energía divina que es Dios o  Shakthi de manera oculta y latente, lo que hace el Maestro o Gurú es quitar el velo que no nos permite reconocer que tenemos este poder, y nos muestra una analogía al respecto sobre este tema:

"Supongan que están leyendo un libro y lo llevan consigo al ir a ver a un amigo. Al amigo le piden un préstamo de diez rupias y él se muestra dispuesto a dárselas; pero les pide ver el libro que llevan. Hojeando el libro, el amigo encuentra entre sus páginas un billete de diez rupias y le pregunta al que le solicitaba el préstamo, por qué estaba pidiéndole dinero. De inmediato la primera persona responde que había olvidado el billete que llevaba en el libro, y agrega que ya no necesita el préstamo y se marcha. Puede que el billete lo haya puesto el amigo en el libro o  estaba allí desde antes. El hecho es que el billete existía desde antes, se encontraba en el libro y el amigo lo encontró y señaló, de modo que el dinero le pertenecía al dueño del libro, pero éste no era consciente de su existencia. El Gurú o Maestro viene a ser como el amigo, que señala lo que ya existe en nuestro interior, nos hace ser conscientes de ello." 

Entonces, no sólo hay que honrar a Dios en la iglesia, fuera de nosotros, sino también hay que honrarlo y respetarlo dentro nuestro, empezar a confiar en esa fuerza que tenemos dentro, en nosotros mismos, ya que Dios es esa fuerza que nos impulsa a seguir día a día.

 

 

Este tema es de vital importancia debido a que cada día realizamos distintas labores, ya sea asear nuestra casa, realizar actividades en el trabajo, preparar los alimentos, meditar, orar, cantar mantras, entre otras cosas, muchas veces nuestro trabajo no da los frutos deseados y nos preguntamos el porqué de ello, pero, nos hemos preguntado alguna vez: ¿Cuánta dedicación estamos empleando en cada labor que realizamos?

En el tercer volumen de los Cursos de Verano, Sathya Sai Baba nos dice:

“El entusiasmo y la dedicación son las cosas que mostrarán el camino hacia la prosperidad del hombre.

Cada individuo que posea este entusiasmo y esta dedicación logrará con seguridad el éxito y la gloria en cualquier tipo de actividad que emprenda.

Nuestra propia cultura nos muestra que el que posee dedicación e interés siempre triunfará.”

Sathya Sai nos anima a recorrer nuestras vidas con interés y entusiasmo.

Con respecto a su aplicación en el sendero espiritual, en “Conversaciones con Bhagavan Sri Sathya Sai Baba” de John S. Hislop, Sai Baba nos aconseja poner la intensidad que se requiere, nos enseña que si somos lo suficientemente intensos y aplicamos concentración y dedicación en la práctica espiritual llegaremos a conocer la verdad.

Nos señala también que en el mundo se requiere concentración hasta para las cosas mínimas como caminar, leer y hablar, sin concentración no se puede hacer nada, tenemos concentración absoluta cuando realmente estamos interesados en lo que hacemos y logramos la concentración total respecto de cualquier trabajo que se ame profundamente, Sai Baba nos dice que cuando sintamos un profundo amor por Dios, el concentrarse en él se producirá automáticamente.

Esto se menciona también en el cuarto acuerdo tolteca, que podemos encontrar en “Los Cuatro Acuerdos” del Dr. Miguel Ruiz, este acuerdo es “Haz siempre lo máximo que puedas”, este acuerdo se refiere a que debemos hacer lo máximo que podamos bajo cualquier circunstancia, ni más, ni menos, si hacemos más de lo que podemos, nos agotaremos y si hacemos menos, nos frustaremos, la calidad de lo máximo que podamos hacer variará de acuerdo a la forma en que nos sentimos en ese momento, tanto física como emocionalmente.  

Otro punto que debemos tener en cuenta es el de no preocuparnos por el resultado de lo que hacemos, ni esperar recompensa alguna, si lo hacemos, no daremos lo máximo que se pueda debido a la constante preocupación por la recompensa. Don Juan Matus, Maestro de Carlos Castaneda, nos dice también que debemos renunciar a nuestro apego a cualquier resultado y disfrutar cada momento de la jornada de la vida aunque desconozcamos el desenlace.

En “Relatos de Poder”, Don Juan enseña a Carlos a actuar sin creer, sin esperar recompensa, actuar sólo por actuar, por ello le asignó a Carlos durante su aprendizaje diversas tareas sin sentido como acomodar leña según cierto diseño o atar primero su zapato derecho, abrocharse el cinturón de derecha a izquierda, entre otras cosas, para luego decirle que las olvide después de haberlas establecido como rutinas habituales, lo que Don Juan quería inculcarle a Carlos con estos actos era implantar en él la idea de actuar sin esperar nada a cambio.

A partir de este momento, hagamos el compromiso con nosotros mismos de dar lo mejor que podamos en cada acto que realicemos, ya sea espiritual o cotidiano, y sin apegarnos a los resultados obtenidos, de este modo lograremos el éxito en todo lo que nos propongamos hacer en la vida.